martes, 22 de junio de 2010

Parte del pasado

Me desperte sin verte
despues de soñar por tenerte
oyendo el silencio
segui contemplandote
en mi imaginacion sonriente

Entonces si desperte
porque nunca podre tenerte
solo podre imaginarte
por esta vida sin poder olvidarte

A veces me siento impotente
por verte y no tenerte
pero sé que al menos
no podre olvidarte

Porque en mi corazon yaceras
siempre durmiente y sonriente
con esa calida mirada
y esa sonrisa sobresaliente

No sé si alguna vez sabras
que nunca dejare de amarte
pero al menos suspirare
no por tenerte sino por
alguna vez poder olvidarte...

Tiempos Pasados

¿Por qué sonrió? ¿Por qué no puedo ponerme serio ni aun intentándolo?, ¿Qué es esta sensación de que no necesito nada, sencillamente quedarme parado y seguir sonriendo? Me siento liviano, sin preocupaciones, sin nada que pensar salvo lo afortunado que soy, pero por qué me siento afortunado sino tengo nada y estoy aquí parado ¿? Fácil, porque algo que has tenido desde hace tiempo ha ido incrementando tanto su valor que ya no tiene y qué es? Esa no es la pregunta...la pregunta es quién es...quién ha estado siempre hay demostrándote que una sonrisa y un abrazo puede demostrar tanto en tan poco tiempo, que puede que todo vaya mal, que todo este oscuro y aún así, ella siempre está, con esa sonrisa y esa mano tendida que me mira y sin hablar me transmite que pase lo que pase ella estará ahí, me apoyará o me pegará, pero de ahí no se moverá...No sólo su sonrisa es un tesoro, sino lo que transmite, puede que no sea la sonrisa más brillante o la más blanca pero si que es la más cálida y sincera que puedas ver y por tanto la única que quiero ver. Su sola mirada ya de por sí me llena de esperanza, cuando me sonríe siento que nada me falta y ya cuando me abraza siento que estoy en el lugar más seguro del mundo, porque pase lo que pase esos abrazos puede que terminen, pero nunca nunca, se olvidarán como aquellas dulces palabras que los acompañan “Te quiero” acaso se necesita algo más?

Tiempo

Los días pasan en orden y sin prisa. El tiempo avanza firme su paso, con cada hora una nueva sensación y a veces un sentimiento. Empezamos el día sin ganas recién salidos de un dulce sueño o de una amarga pesadilla. Nos levantamos soñolientos, miramos la hora, es tiempo de levantarse y ver el nuevo día. Pasan las horas, saludamos gentilmente a la gente y proseguimos con nuestra agenda de tareas, que aunque no se lleve escrita se lleva en la conciencia. Despues de la rutina mañanera hay un momento en que se hace el silencio, y ahí estamos pensando como pasaremos el día, como irán nuestras ambiciones, nuestros anhelos, quizás este sea el día.

No, no es así, recordamos tiempos mejores, personas añoradas, risas anteriores...

Mañana será otro día, no hay dos días iguales no? Pero si miramos el cielo ahí lo vemos, tan oscuro y profundo a la vez que hasta el alma atrapa, te pierdes mirandolo, escrutandolo palmo por palmo, sigue igual que siempre, sigue ahí. Aunque el día sea distinto, el cielo nocturno volverá para embriagarme con su tranquilidad, para el , el tiempo pasa en vano ¿y para mi? al descubrir que llevo media hora mirándolo.

Será mejor que duerma y vaya de nuevo a ordenar mis pensamientos...